
La generación del congestionamiento vial en el puente Atirantado “Jorge Matute Remus”, es un claro ejemplo de que las autopistas urbanas, no son una solución para la movilidad vehicular que se vive en las ciudades, ya que si se construyen más carriles para los automóviles, en poco tiempo se volverán a llenar y perpetuará el problema del congestionamiento vehicular.
De acuerdo con Robert Cervero, dar más espacio al automóvil aumenta en un principio la velocidad, lo que por razones de demanda provoca que la nueva avenida se congestione. Por ejemplo, en una nueva vialidad con la cual se pretende ahorrar el 10% en el tiempo de viaje, provoca el incremento en el volumen del tráfico en 3.8 %, es decir, se aumenta el número de vehículos. Lo que provocará más congestionamiento vehicular.
Por su parte, el ex secretario de Transporte de Massachussets, Federick Salvucci, comentó “no se puede ampliar una autopista lo suficiente como para terminar con la congestión”.
Las autopistas urbanas traen más congestionamiento vehicular, lo que se traduce, en impactos importantes al medio ambiente. Por ejemplo, éstas generan mayor cantidad de emisiones de carbono que apoya al Calentamiento Global. En este sentido, los investigadores William y Derry, en un estudio realizado, encontraron que en un periodo de 50 años, una autopista urbana con una extensión de 1.5 km genera 3,500 toneladas de CO2 debido a su construcción y mantenimiento. Además, los automóviles que usan esta vía generan 90,000 toneladas de CO2 y se estima que los viajes generados alrededor de esta vía generan entre 10,000 y 30,000 toneladas de CO2 adicionales.
Caos vial en el puente Atirantado
Con una inversión de 500 millones de pesos y un año cuatro meses de trabajo, fue inaugurado el puente atirantado denominado “Jorge Matute Remus”, que a tres horas de su inauguración, vivió su primer congestionamiento vehicular en tres carriles del sentido oriente-poniente.
Este puente localizado en la calzada Lázaro Cárdenas, construido para agilizar la circulación en el cruce de Lázaro Cárdenas y López Mateos y poder disminuir el tiempo de recorrido de los automovilistas, tuvo tránsito lento, los automovilistas avanzaba unos metros para luego parar y esperar a que la circulación se reanudara. El avance era sumamente pausado, lo que provocó desesperación en los conductores. El tiempo aproximado para salir del puente fue de 12 minutos, cuando en la planeación se estimaba que iba a realizarse en tan sólo cuatro.
No sólo el congestionamiento vehicular se vivió en el puente, sino que al salir de esta obra vial, el tráfico continuaba hasta el cruce semaforizado con la avenida San Ignacio y Niño Obrero, lo que provocó molestia en los conductores, ya que de tres carriles que tiene esa avenida, se redujo a uno en el punto donde los automóviles del puente se incorporan a la avenida, lo que creó un cuello de botella que antes no existía.
Al bajar del puente, los automovilistas se encontraron con barreras móviles de concreto las cuales mencionaban la salida del puente hacia los carriles centrales, lo que ocasionó otro cuello de botella y el aumento en el congestionamiento vehicular. Se podían observar los vehículos varados sobre este nuevo puente.
Ante este caos vial, el alcalde de Guadalajara Aristóteles Sandoval Díaz comentó “el puente no resolverá los problemas de movilidad en la ciudad, y advirtió “además de realizar obras para el automóvil, los gobiernos tienen que impulsar proyectos en beneficio de los peatones y ciclistas”.
Por su parte la Secretaría de Vialidad y Transportes del estado de Jalisco (SVyT), buscan la manera de solucionar este problema eliminando las vueltas a la izquierda para quienes circulan por ambas avenidas, de esta forma, los semáforos darán preferencia y agilidad a quienes bajan del puente atirantado. Este problema quedará resuelto después de julio, cuando quede concluido el túnel vehicular compuesto de Lázaro Cárdenas a la altura de San Ignacio y Niño Obrero.
Más sobre el puente atirantado
• Tiene una extensión de 930 metros y un peso de 50 toneladas.
• Cuenta con tres carriles por sentido y es sostenido por 96 tendones de 40 metros cada unos.
• Permitirá la circulación de 120 mil autos en ambos sentidos diariamente y se complementará con los nodos viales de las avenidas Niño Obrero y San Ignacio, los cuales quedarán listos en julio del presente año.
• En los laterales de la obra vial se colocaron 800 arbustos.
• 30 jóvenes trabajaron en la socialización de esta obra vial.
• Se realizaron más de 80 mil visitas a domicilio para hablarles sobre la nueva obra vial.
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